Género, trabajo y ambiente: examen de Foguistas

25/11/2020
Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las mujeres

 

En el transcurso de esta semana se presentó en el OPDS el primer grupo de aspirantes a obtener su carnet de Foguistas, a través de un examen que dio pie a la inauguración de la Plataforma Educativa del Organismo, y, en ese marco, hubo sólo una mujer: Andrea Cole Romero que, además, fue la única persona en aprobar el examen con un puntaje de 100 sobre 100.

Andrea es la primera mujer en la Provincia de Buenos Aires en obtener el carnet habilitante de Foguista; tiene 35 años, es venezolana y hace más de dos años se radicó con su familia en Argentina.  Graduada en su país natal en la Tecnicatura Superior Universitaria en Electricidad, con mención en Instrumentación y Control, comenzó a trabajar en una importante papelera, donde tuvo la posibilidad de participar en dos proyectos de re instrumentación y automatización de caladeras.

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las mujeres –que se conmemora este 25 de noviembre-, es importante destacar este desarrollo profesional, sin dejar de señalar el desafío en el que nos encontramosen materia de igualdad de género

“Las personas me preguntan dónde trabajo y cuando les digo, inmediatamente asumen que es en la parte administrativa. Es como una etiqueta eres mujer; estas detrás de un escritorio”, se sincera. Amante de la física y con muchas expectativas profesionales, Andrea quisiera poder lograr ser profesional habilitada por OPDS y está convencida que, “cuando te propones algo, hay que intentarlo cuantas veces sea necesario hasta lograrlo”. 

“Ahora tuve la oportunidad de rendir y afianzar mis conocimientos técnicos con los operativos, además de conocer las reglamentaciones y sus modificatorias, para así poder cumplir con todo lo requerido para tener una caldera operativa dentro de los parámetros reglamentarios. Mi condición ahora no es ser foguista tiempo completo, pero al tener la Certificación podría hacer suplencias ocasionales”, explicó llena de expectativas.

Actualmente trabaja en Celulosa Baradero, participando de proyectos de automatización, destinados a mantener preventivamente y mejorar los sistemas de control de la caldera y, en general, de la fábrica.

Otro enfoque sobre el trabajo y el género 

Las desigualdades sociales, políticas y económicas en ese campo aún generan en sus extremos, otros tipos de violencia. Y el mundo del trabajo es uno de los espacios en el que la discriminación por géneros aun es un problema estructural. Ante la brecha existente en espacios de producción, es fundamental realizar una reflexión acerca del acceso de las mujeres en esos ámbitos, en el marco del debate acerca de la importancia de promover políticas ambientales con perspectiva de género.

En ese contexto, la formación técnica, a pesar de los cambios de las últimas décadas y la legislación y políticas públicas implementadas en nuestro país, sigue constituyéndose en un ámbito en el que mujeres y disidencias continúan ocupando un porcentaje menor en su matrícula (32%).

Otro dato importante es el correlato que esto tiene en la inserción laboral, especialmente en los casos de áreas con orientación hacia las industrias. Lo que esto pone de manifiesto es la relación entre demanda laboral y estereotipos culturales de género, cuya materialización no solo tiene que ver con lo formativo sino también con la histórica división sexual del trabajo que ha relegado a las mujeres a las tareas del cuidado.